La cuarta prueba del Cervezas Victoria Pickle Pro Tour reunió durante tres jornadas a más de 500 inscripciones, jugadores de 13 nacionalidades y cerca de 800 partidos, en un torneo que apostó por llevar este deporte a uno de los escenarios más llamativos que hemos visto hasta la fecha: una pista central flotante instalada sobre el mar, en pleno puerto de A Coruña.
Desde Dinkeando estuvimos presentes durante todo el fin de semana para seguir de cerca una cita que volvió a demostrar el crecimiento del circuito, pero que también dejó aspectos que invitan a la reflexión si el objetivo es seguir profesionalizando el pickleball en España.


Viernes: comienza el espectáculo
La competición arrancó desde primera hora en las instalaciones de FIMO, en Ferrol, donde se disputaron 477 partidos entre todas las categorías.
Mientras tanto, en el puerto de A Coruña se celebró la presentación institucional del torneo sobre la espectacular pista flotante instalada en El Parrote, un escenario que desde el primer momento llamó la atención de cientos de personas que paseaban por la zona y se acercaban por curiosidad para descubrir este deporte.
Las primeras finales amateur comenzaron a disputarse sobre la pista central, mientras el grueso de la competición continuaba desarrollándose en la sede principal.
La sensación era clara: el Pickle Pro Tour volvía a apostar por sacar el pickleball fuera de los clubes para acercarlo al gran público.



Sábado: cuando Galicia recordó que siempre tiene la última palabra
La segunda jornada estuvo marcada por la meteorología.
Como nos comentaban muchos jugadores gallegos durante el fin de semana:
«En Galicia puedes vivir las cuatro estaciones en un mismo día.»
Y no les faltaba razón.
Las previsiones de viento obligaron a la organización a trasladar toda la competición prevista sobre la pista flotante hasta Ferrol para garantizar unas condiciones adecuadas de juego.



A pesar de ello, la pista instalada sobre el mar siguió siendo uno de los grandes reclamos del torneo. Durante buena parte del día numerosos jugadores pudieron disfrutar de una experiencia difícil de repetir: jugar al pickleball literalmente sobre el agua.
Domingo: las finales cambian de escenario
La lluvia terminó obligando a tomar una nueva decisión.
Las finales profesionales fueron trasladadas a PicklePoint Ferrol, donde la organización realizó un montaje exprés utilizando una de las pistas profesionales suministradas por Pickleball Europe, manteniendo la misma superficie de juego y unas condiciones prácticamente idénticas para los finalistas.
El resultado fue excelente y permitió disputar todas las finales con absoluta normalidad pese a las complicadas condiciones meteorológicas.

Una idea brillante… que necesita evolucionar
Hay que reconocer que la pista flotante era una apuesta muy valiente.
Visualmente era espectacular. Probablemente haya sido una de las imágenes más llamativas que ha dejado el pickleball español en los últimos años.
Pero precisamente por tratarse de una instalación tan especial, creemos que todavía queda margen de mejora.
Durante los días previos aparecieron problemas en parte de la estructura de madera, con algunas grietas que obligaron a la organización a intervenir antes del inicio del torneo. Posteriormente se instaló una superficie portátil para intentar garantizar la competición sobre la pista central, aunque tampoco terminó de ofrecer el resultado esperado debido a las dificultades para fijarla correctamente sobre una plataforma flotante.
Todo ello derivó en cambios constantes de planificación, retrasos y desplazamientos entre A Coruña y Ferrol para numerosos jugadores, que en algunos casos tuvieron que interrumpir sus partidos y cambiar varias veces de sede.

Es evidente que organizar un torneo de estas características no resulta sencillo.
También creemos que este tipo de iniciativas son necesarias.
Durante el fin de semana escuchamos comentarios de quienes opinaban que el presupuesto destinado a la pista flotante debería haberse invertido en otros aspectos del torneo.
Nuestra opinión es diferente.
El circuito necesita acciones capaces de generar titulares, imágenes y repercusión mediática. Sin proyectos así es mucho más difícil atraer patrocinadores, instituciones y nuevas inversiones.
La idea era buena.
Ahora toca aprender de esta primera experiencia para que, si vuelve a repetirse, la ejecución esté a la altura de una propuesta tan ambiciosa.
Una mejora que merece ser reconocida
Si algo también ha dejado este torneo es una evolución muy evidente en la calidad de las instalaciones del circuito.
Ya lo vimos en Madrid y volvió a repetirse en A Coruña.
El uso de superficies profesionales y redes específicas de pickleball supone un salto importante respecto a temporadas anteriores y mejora notablemente las condiciones de juego.
La rapidez con la que la organización trasladó las finales hasta PicklePoint Ferrol demuestra además que disponer de este tipo de infraestructuras facilita enormemente la capacidad de reacción ante cualquier imprevisto.
Es un paso adelante que quizá ha pasado más desapercibido de lo que merece.


Un reglamento debe aplicarse igual para todos
Otro aspecto que dejó cierto malestar durante el torneo fue la aplicación del código de vestimenta.
El Pickle Pro Tour dispone de una normativa muy clara sobre la colocación y dimensiones de los logotipos de patrocinadores en la equipación oficial.
Muchos jugadores y marcas realizan un esfuerzo importante para cumplir estas normas.
Sin embargo, durante el torneo pudimos comprobar que la aplicación del reglamento no fue igual para todos.
Mientras algunos jugadores fueron obligados a cambiar su equipación antes de competir, otros participaron con prendas que aparentemente tampoco cumplían la normativa sin recibir ninguna indicación.
No creemos que exista una intención de favorecer a nadie, pero precisamente por eso pensamos que este tipo de situaciones deben evitarse.
Cuando un reglamento existe, debe aplicarse exactamente igual a todos los participantes.
Es la única manera de proteger tanto a los jugadores como a las marcas que invierten en este deporte.


Campeones del A Coruña Open PRO
Próxima parada: Mijas
Con el A Coruña Open ya finalizado, el Pickle Pro Tour afronta ahora el parón estival antes de regresar del 11 al 13 de septiembre en Mijas, donde continuará una temporada que está batiendo récords de participación y que sigue demostrando que el pickleball español continúa creciendo.
Y precisamente porque el circuito está creciendo, creemos que también es el momento de analizar con naturalidad aquello que funciona y aquello que todavía puede mejorar.
Porque al final, un circuito más profesional beneficia a todos: jugadores, clubes, patrocinadores y, sobre todo, al futuro del pickleball en España.

