Hay noticias que nunca gusta publicar.
Pickle4All ha anunciado oficialmente el cierre de sus instalaciones, poniendo fin a un proyecto que, desde su nacimiento, apostó por ofrecer una experiencia de primer nivel para los jugadores de pickleball.
La noticia llegaba a través de un mensaje dirigido a su comunidad:
«Nos cuesta mucho escribir estas líneas, pero ha llegado el momento de comunicaros que la instalación de Pickle4All cerrará sus puertas.»
@pickle4allsalamanca
Un comunicado cargado de agradecimiento hacia todos los jugadores, colaboradores y amigos que han formado parte del club durante este tiempo y que culminará con una jornada de convivencia el próximo viernes 19, donde la comunidad podrá despedirse de un espacio que ha sido mucho más que unas simples pistas.

Un proyecto que conocimos de primera mano
Desde Dinkeando tuvimos la oportunidad de visitar Pickle4All y grabar uno de nuestros reportajes dentro de sus instalaciones.
Por eso, esta noticia nos impacta especialmente, no hablamos de un proyecto improvisado ni de una instalación que se hubiera quedado a medio camino. Todo lo contrario.
Durante nuestra visita pudimos comprobar el enorme trabajo realizado para crear uno de los clubes de pickleball más completos que hemos visto en España. Un centro que destacaba por la calidad de sus pistas, su diseño, sus espacios diferenciados para jugadores y visitantes, su cafetería independiente, la domotización de parte de sus servicios y una clara capacidad para albergar eventos y competiciones de gran tamaño.
Era una instalación diseñada para ofrecer una experiencia completa al jugador, cuidando aspectos que van mucho más allá de lo que sucede dentro de la pista. Precisamente por eso, su cierre invita a una reflexión que afecta a todo el sector.
Cuando abrir pistas no es suficiente
El pickleball vive un momento de enorme crecimiento en España.
Cada vez vemos más clubes, más pistas, más torneos y más personas interesadas en descubrir este deporte.
Sin embargo, el cierre de un proyecto como Pickle4All plantea una pregunta que probablemente muchos se están haciendo:
¿Está creciendo el pickleball de una forma sostenible?
Porque una cosa es construir instalaciones y otra muy distinta es llenarlas.
Detrás de cada nuevo club hay inversiones importantes, alquileres, personal, mantenimiento, suministros y una estructura que necesita una comunidad sólida para mantenerse en el tiempo.
El pickleball continúa siendo un deporte joven en nuestro país. El número de jugadores aumenta cada año, pero la realidad es que crear una base suficiente para sostener determinados proyectos requiere tiempo.
No todas las ciudades cuentan con la misma masa de jugadores. No todas las zonas tienen la misma capacidad para absorber nuevas instalaciones. Y no todos los proyectos pueden esperar años hasta alcanzar la ocupación necesaria para ser rentables.
El verdadero desafío: construir comunidad
Quizá el reto actual del pickleball español no sea únicamente seguir construyendo pistas, quizá el gran desafío sea construir comunidad.
Conseguir que los nuevos jugadores permanezcan en el deporte. Crear escuelas que generen cantera. Organizar ligas, quedadas y eventos que fidelicen a los jugadores. Convertir cada club en un punto de encuentro más allá de la propia práctica deportiva.
Porque las instalaciones son fundamentales, pero son las personas las que dan vida a un club.
Una despedida con el cariño de toda la comunidad
Desde Dinkeando queremos trasladar nuestro reconocimiento a todas las personas que han formado parte de Pickle4All y que han trabajado para sacar adelante un proyecto ambicioso y necesario para el desarrollo del pickleball.
Sabemos de primera mano el nivel de esfuerzo, ilusión e inversión que existe detrás de una instalación de estas características. Por eso creemos que esta noticia debe entenderse desde el respeto y el agradecimiento hacia quienes apostaron por el deporte cuando todavía muchos ni siquiera sabían qué era el pickleball.
El próximo viernes será momento de despedidas, recuerdos y reencuentros entre jugadores que han compartido cientos de horas de pista.
Y también será un buen momento para recordar que detrás de cada club hay mucho más que una instalación deportiva.
– Hay personas.
– Hay historias.
– Y hay una comunidad que sigue construyendo el futuro del pickleball en España.
Y dejamos abierta una reflexión que creemos necesaria para todo el sector:
¿Estamos construyendo el crecimiento del pickleball sobre bases suficientemente sólidas para garantizar su sostenibilidad a largo plazo?
@dinkeando

