El pickleball sigue creciendo en España y este año lo hemos podido comprobar de primera mano en el Málaga Open de Pickleball, un evento que ha reunido a jugadores y aficionados en un entorno que demuestra hasta dónde puede llegar este deporte en nuestro país.


El torneo se celebró en el Palacio de Deportes José María Martín Carpena, donde la organización montó un auténtico escenario profesional para la competición. Durante varios días, el recinto se transformó con nueve pistas profesionales de pickleball, todas con las mismas características y preparadas incluso para retransmisión y grabación en streaming.




Uno de los aspectos más destacados del evento fue el ambiente. Desde el primer momento se respiraba ilusión por consolidar este torneo dentro del calendario nacional. La idea, según nos contaron desde la organización, es clara: que Málaga tenga su gran cita anual con el pickleball en la última semana de febrero.

En esta primera edición se logró más de 700 plazas de juego a lo largo del torneo, una cifra muy significativa teniendo en cuenta que el evento se impulsó en un periodo relativamente corto de promoción. Además, el nivel deportivo también estuvo presente, con la participación de jugadores de alto nivel dentro de la escala competitiva del pickleball.
Pero más allá de los números, lo que realmente nos llevamos fue la sensación de estar ante un evento que quiere crecer y profesionalizar el deporte en España. Instalaciones de primer nivel, condiciones de juego controladas y un entorno pensado tanto para jugadores como para espectadores.










En el vídeo que acompaña este reportaje, Miguel Aróstegui, director técnico del torneo, nos cuenta cómo nació este Open, qué objetivos tienen para el futuro y por qué Málaga quiere convertirse en una referencia dentro del pickleball.
Si esta primera edición sirve como referencia, todo apunta a que el torneo seguirá creciendo en los próximos años y consolidándose como una de las citas importantes del pickleball en España.

